El que no gana el cruce del domingo pierde. Así está el tema en la Liga Nacional A de Clubes. Un torneo que para muchos perdió prestigio.
Esta temporada la fase final de la Liga Nacional A no tendrá a equipos que fueron protagonistas de otros años, y mucho tiene que ver en esto el nuevo sistema de disputa.
San Martín, en damas y en caballeros, logró sus objetivos: clasificó para la Liga de Honor. Serán los dos únicos representantes tucumanos que competirán en el certamen que reúne a los mejores equipos del país, en busca de la corona de 2012. Ambos celebraron en Mendoza en un torneo que dejó mucho que desear por la nueva modalidad de competencia. Afuera quedaron equipos que habían llegado a jugar las finales de la Liga. Entre ellos estuvo Tucumán Rugby. Las "verdinegras" no pudieron lograr el objetivo al quedarse afuera en el famoso cruce del domingo, luego de haber logrado una muy buena clasificación, etapa que, en ediciones anteriores, era más importante que un partido. No hay explicación.
Los equipos "santos" no descuidaron su preparación pese a las modificaciones que hubo en las fechas del certamen. En principio el torneo fue programado para abril, luego se cambió para mediados de este año y, por último, se pasó a octubre y la etapa final se desarrollará entre el 13 y 16 de diciembre. "La Confederación Argentina cambió tres veces el formato del torneo desde que se creó. A finales de 2011 había una estructura que se cambió en abril y se volvió a modificar en agosto. Dentro de tantos cambios, creo que se olvidaron de la parte reglamentaria, de lo que es un torneo de cuatro equipos en donde juegan todos contra todos y luego se juegan las semifinales y final", apuntó César Serrano, entrenador de los varones de San Martín.
Con el nuevo sistema, quedaron afuera equipos como Murialdo de Mendoza, en varones, uno de los mejores del país, Jockey Club (Rosario) en mujeres, Tucumán Rugby subcampeón nacional y River (en damas). Precisamente River, dirigido por Sergio "Cachito" Vigil, había ganado en Mendoza los tres partidos de la fase clasificatoria y por haber perdido en el famoso cruce del domingo quedó eliminado de la Liga de Honor. Lamentable.
A esto, hay que agregarle además, que los grandes equipos de Buenos Aires siguen sin competir con los del interior. Una lástima. Entonces, habría que cambiarle el nombre y llamarla: Liga del Interior.
Para que quede claro: todos los sacrificios, los esfuerzos que hacen los equipos para participar en una Liga Nacional, y los triunfos que se logran en la etapa clasificatoria se esfuman en un partido de cruce de zona. Inconcebible.
Los equipos "santos" competirán con los mejores. Para ellos y para el hockey tucumano: es un honor.